
Cumplimiento normativo y seguridad jurídica
Diseñamos protocolos ajustados a la normativa vigente para prevenir, actuar y proteger frente al acoso.
El marco normativo exige a todas las empresas disponer de protocolos activos frente al acoso y la violencia laboral. Cumplir la normativa es el punto de partida: el objetivo es construir entornos de trabajo seguros, justos y sostenibles.
Con más de 15 años de experiencia, en Grup CIEF acompañamos a las empresas en la implantación de protocolos, la gestión de casos complejos y la evaluación de riesgos con perspectiva de género.

Diseño e implantación de protocolos frente al acoso sexual, por razón de sexo y otras violencias en el entorno laboral.

Diseñamos protocolos ajustados a la normativa vigente para prevenir, actuar y proteger frente al acoso.
Establecemos un sistema para prevenir, detectar y responder ante situaciones de acoso dentro de la organización.
Estructuramos fases, roles y medidas de protección con confidencialidad, trazabilidad y claridad de actuación.
Formamos a la plantilla y a los responsables para que el protocolo se conozca y se aplique con coherencia.
Intervención técnica y legal para la gestión imparcial, rigurosa y trazable de denuncias y procedimientos internos.
Elaboramos informes técnicos con metodologías objetivas para valorar hechos e impacto, aportando pruebas sólidas y bien fundamentadas.
Apoyamos a la dirección y a RRHH en la toma de decisiones tras la activación del protocolo, reduciendo riesgos y protegiendo a las personas implicadas.
Incorporamos la perspectiva de género en la evaluación de riesgos para identificar vulnerabilidades, prevenir daños y definir medidas eficaces para toda la plantilla.

Adaptamos la evaluación de riesgos para detectar cómo pueden afectar de forma diferente a mujeres y hombres.
Revisamos las condiciones del trabajo para definir medidas preventivas más inclusivas y efectivas.
Evaluamos estrés, carga y organización para detectar vulnerabilidades y mejorar la salud laboral.
Analizamos situaciones de riesgo y aplicamos medidas para prevenirlas y actuar.
Sí. Todas las organizaciones públicas y privadas deben contar con protocolos y medidas activas para prevenir y actuar ante el acoso, con procedimientos claros y conocidos por la plantilla. Estos protocolos pueden integrarse en un único documento o presentarse en varios, según la organización, pero deben cubrir los supuestos exigibles.
En cumplimiento del marco normativo vigente, las empresas deben contar como mínimo con protocolos que cubran: acoso sexual y por razón de sexo, acoso laboral (mobbing), acoso por orientación sexual, identidad o expresión de género y violencia hacia personas LGTBIQ+, y acoso discriminatorio.
El acoso laboral o mobbing es una conducta hostil o intimidatoria repetida dirigida a una persona en el entorno de trabajo, con independencia de su sexo. El acoso sexual implica conductas de naturaleza sexual no deseadas que atentan contra la dignidad de la persona. Ambos están tipificados en la normativa y requieren protocolos y procedimientos de actuación diferenciados.
Sí. La normativa vigente no solo exige disponer de protocolos, sino también asegurar que sean conocidos y aplicables en la práctica. Por eso, la empresa debe informar y formar a la plantilla sobre su contenido y sobre cómo actuar ante posibles situaciones de acoso. La formación es clave para reforzar la prevención, facilitar una aplicación adecuada del protocolo y consolidar una cultura de tolerancia cero en la organización.
Los protocolos deben mantenerse actualizados y ser eficaces en todo momento. Se recomienda revisarlos y actualizarlos cada 2 años, o antes si existen cambios relevantes en la plantilla, la estructura organizativa o la normativa aplicable, para garantizar su correcta aplicación y adecuación a la realidad de la empresa.
Se pone en marcha un procedimiento ordenado que puede incluir la recepción formal de la denuncia, la adopción de medidas cautelares si son necesarias y una fase de investigación. Todo el proceso debe desarrollarse con confidencialidad, trazabilidad y respeto a las garantías de las personas implicadas.
Sí. Contamos con un equipo especializado que ofrece asesoramiento técnico y evaluación pericial en los casos que requieren un análisis más riguroso y objetivo. Este apoyo refuerza la objetividad del expediente, mejora la trazabilidad del proceso y facilita decisiones internas más sólidas y fundamentadas.
Adaptamos la evaluación de riesgos para detectar cómo pueden afectar de forma diferente a mujeres y hombres. Este análisis permite revisar aspectos como la ergonomía, los riesgos biológicos, la organización del trabajo o los riesgos psicosociales, y definir medidas preventivas más adecuadas, inclusivas y eficaces para toda la plantilla.