Plan y protocolo LGTBIQ+ para empresas

La Ley 4/2023 obliga a las empresas con más de 50 personas trabajadoras a implantar medidas específicas para garantizar un entorno laboral seguro e inclusivo para las personas LGTBIQ+. El incumplimiento puede suponer sanciones de hasta 150.000€.

En Grup CIEF diseñamos e implantamos el plan y el protocolo LGTBIQ+ adaptados a la estructura, la cultura y la realidad operativa de tu empresa, con acompañamiento técnico en todo el proceso.

Mujer con chaleco verde sosteniendo un vaso de café, con una bandera arcoíris al fondo

Un plan y protocolo LGTBIQ+ adaptado a tu empresa

El plan y el protocolo LGTBIQ+ no son documentos estándar. Deben responder a la estructura, la cultura y la realidad operativa de cada organización.

Tres personas sentadas a una mesa con un portátil y vasos de café, una de ellas con el pelo azul

Cumplimiento normativo

El plan se ajusta a la legislación vigente y cubre los requisitos exigidos por la Ley 4/2023.

Inclusión efectiva

Medidas que promueven el respeto, la igualdad de trato y la protección de las personas LGTBIQ+ en el entorno laboral.

Integración en la cultura corporativa

La diversidad y la inclusión se incorporan como valores transversales dentro de la organización.

Implementación y seguimiento

Planes con objetivos SMART y revisión periódica para asegurar que el plan funciona y se cumple.

Implantación del plan y protocolo LGTBIQ+

+150 empresas que confían en nuestro servicio de igualdad

FAQs: Resolvemos tus dudas

Sí. La Ley 4/2023, de 28 de febrero, obliga a las empresas con más de 50 personas trabajadoras a adoptar medidas específicas para garantizar un entorno laboral seguro e inclusivo para las personas LGTBIQ+. El incumplimiento conlleva riesgos legales, económicos y reputacionales.

Se computan todas las personas trabajadoras con independencia de su modalidad contractual: contratos temporales, fijos discontinuos, a tiempo parcial y personas cedidas por ETT. Si tu empresa está cerca de ese umbral, conviene revisar la situación con antelación.

Es una situación frecuente. En ese caso, analizamos las medidas existentes y las integramos en un plan y protocolo formalizados, coherentes y legalmente válidos. No se parte de cero: se construye sobre lo que ya funciona.

Sí. La normativa exige la participación y validación de la representación legal en el proceso. Acompañamos todas las fases de negociación para que el proceso sea ágil y llegue a buen término.

Sí, son complementarios. Ambos forman parte de la estrategia global de igualdad de la empresa y pueden integrarse de forma coherente. En muchos casos, trabajamos los dos planes de forma coordinada para evitar duplicidades y maximizar el impacto.

El plan tiene una vigencia máxima de cuatro años, con revisiones periódicas para verificar el cumplimiento de sus objetivos. El protocolo mantiene la misma vigencia y debe actualizarse si cambian las circunstancias de la empresa o el marco normativo.